miércoles, 13 de marzo de 2019

¿Qué Son los Sentimientos?


Empezamos por la primera pregunta: ¿qué son los sentimientos?
Los sentimientos se podrían definir como una respuesta interna que nos indica si la situación que estamos viviendo está en armonía con nuestra esencia más pura. O dicho de una manera más sencilla: los sentimientos son un indicador interno que nos informa de si lo estamos experimentando nos gusta o no.
Esto quiere decir que, si queremos ser felices, debemos seguir el camino que marcan los sentimientos. Ellos son los que saben lo que nos hace sentir bien y lo que no.
Esta idea suele sorprender un poco, porque estamos acostumbrados a pensar que debemos seguir los pasos de la razón. Pero el caso es que seguir a la razón es lo peor que podemos hacer, porque la mente tiene ni idea de que nos hace felices Esto sólo lo saben los sentimientos.

En nuestra vida sentimental, por ejemplo, esto lo tenemos clarísimo. A nadie se le ocurre elegir a su pareja con la cabeza, todos lo hacemos con el corazón. Por mucho que desde un punto de vista racional una persona parezca una buena pareja para nosotros, si no la amamos no funcionará.
Pues en el resto de ámbitos de la vida pasa exactamente lo mismo: la única manera de que algo salga bien es hacerlo con el corazón.






 Los sentimientos son los que saben qué es lo que nos hace felices, de modo que son los que nos pueden guiar hacia una vida plena y satisfactoria.
La mente, en cambio, no sirve para analizar la realidad ni para tomar decisiones, sino para crear. La mente es la herramienta con la que creamos nuestra vida.
De esta manera, la mente y los sentimientos forman un equipo perfecto: los sentimientos toman las decisiones y la mente las ejecuta.


¿Dónde Están los Sentimientos?

Responder esta pregunta de forma exacta no es fácil. En última instancia, todo lo que existe forma una unidad indivisible, y no se puede decir con exactitud dónde termina una cosa y dónde empieza otra. Así que si nos preguntamos “¿dónde están los sentimientos?”, la respuesta más adecuada sería: “un poco en todas partes”.
Pero desde un punto de vista más práctico, en lugar de preguntarnos dónde están los sentimientos podemos preguntarnos dónde se manifiestan más habitualmente. Y en este sentido se puede decir que los sentimientos se manifiestan principalmente en el cuerpo.
Los sentimientos normalmente se manifiestan como una sensación física. Cuando estamos bien, nuestro cuerpo está relajado y cómodo, y esto nos da la sensación de bienestar. En cambio, cuando estamos mal tenemos varias sensaciones desagradables por diferentes zonas del cuerpo: malestar en el estómago, tensión en la cara, etc. Dependiendo de la persona y de lo que esté sintiendo en cada momento, la sensación es diferente, pero siempre hay algún tipo de malestar físico asociado al malestar emocional.
Conectar con los sentimientos, pues, implica conectar con las sensaciones físicas del cuerpo. Y aprender a escuchar bien a nuestros sentimientos implica aprender a escuchar a nuestro cuerpo.

 Tú eres completamente libre, y puedes hacer lo que quieras.
Lo digo porque a veces tenemos miedo de consultarlos por si lo que dicen implica un cambio muy grande en nuestra vida; y no tiene porque así. Puede ser, por ejemplo, que los sentimientos positivos te digan que pongas en marcha un determinado proyecto, y que a ti te parezca muy difícil. Pues si no quieres, no lo haces, y ya está.
Lo que sí es importante es por lo menos conocer la respuesta de los sentimientos positivos. Una vez la sabes, puedes decidir si lo haces o no, pero si no la sabes no puedes elegir. Además, a veces las cosas necesitan un proceso de maduración, y quizás ahora no te ves con fuerzas de hacerlo, pero quizás dentro de un tiempo sí.
Y tampoco hay que olvidar que los sentimientos positivos están llenos de amor, paz y alegría. Y esto, aunque a veces pueda asustar un poco, en el fondo no te puede hacer ningún daño. De hecho, es la falta de amor lo que causa dolor.
Así que no tengas miedo de escuchar a tus sentimientos, aunque sea poco a poco. No te obligan a hacer nada, simplemente te están indicando el camino de la felicidad para cuando tengas ganas de ponerte a caminar.